Actualización sobre poesía 3.20.20

Quiero compartir aquí el poema que me memoricé la semana pasada.

El poema se titula «To a Young Lady Who Sent Me a Laurel Crown», escrito por uno de mis tres poetas favoritos, John Keats (ya hablaré sobre quienes son los otros en alguna otra ocasión. 🙂

Me divertí mucho repasándolo.

Aquí está, brevemente, el porqué de mi elección de este poema.

Yo estoy fascinado con la cultura antigua de Grecia y Roma. Y me encanta la idea de las personas de esos tiempos docorarse con ramas de laurel.

Yo mismo me hice una ramita con cinco hojas el otro día que no podía evitar derretirme de la ternura cuando vi en Instagram a alguien que en una excursión a Grecia se había comprado una ramita así de metal dorado. La ramita que hice la hice con un pedazo de plato de plástico cubierto con papel de aluminio y pegado con silicón. (Ahora no tengo teléfono para tomarle una foto pero cuando tenga lo haré y lo compartiré aquí). Y es un pequeño pedazo de manualidad que absolutamente adoro y que espero algún día encontrar una ocasión oportuna para poder lucirlo yo mismo. (De hecho he fantasiado con tal vez aprender a forjar por mí mismo en metal una ramita así algun día; ¡eso sería tan cool!)

Entonces lo que Keats expresa en este poema resuena conmigo con mi ramita de laurel plateada: El orgullo que el laurel representa en la cabeza de uno que quiere ver concretizado material y simbólicamente de alguna forma esa admiración propia hacia uno.

*desde mi memoria*

Fresh morning gusts have blown away all fear
From my glad bossom now, from gloominess
I mount for ever not an atom less
Than the proud laurel shall content my bier.
No! By the eternal stars! or why sit here
In the Sun’s eye and ‘gainst my temples press
Apolo’s very leaves woven to bless
By thy white fingers and thy spirit clear.
Lo! Who dares say, “Do this”? Who dares call down
My will from its high purpose? Who say, “Stand”
Or “Go”? This very moment I would frown
On abject Caesars
not the stoutest band
Of mailed heroes should tear off my crown
Yet would I kneel and kiss thy gentle hand.

—John Keats

La poesía de Keats es una instancia de la poesía que es mi favorita como lo decía en mi post de ayer: ‘poesía que, con las palabras sobre los fenómenos más concretos, expresan los sentimientos y la ideas más abstractas, y de una forma estilizada y regular’.

Actualización sobre poesía

Una de mis metas para el año es memorizarme un poema por semana; una de las mejores resoluciones de año nuevo que he tomado.

Me deleita reportar que he cumplido sin falta este desafío; yo creo que en estos dos meses he progresado para que eso se convierta en un hábito, mi meta.

Quiero compartir aquí el que memoricé la semana pasada, uno corto que se ha convertido en un favorito mío y que hablará por sí mismo:

*escribiéndolo desde mi memoria*

What a piece of work is a man!
How noble in reason! how infinite in faculty!
In form, in moving, how express and admirable!
In action, how like an angel! in apprehension, how like a god!
The beauty of the world; the paragon of animals!

—William Shakespeare, Hamlet, Act II, Scene II

El tema de ese poema es uno de mis temas favoritos en el arte: la adoración al ser humano. ¿Qué mejor finalidad para el arte que la de ser vehículo para proclamar tan noble tema?


¿Tienes un poema que hable sobre la exaltación del ser humano y la celebración de su lugar en el universo? ¡Compártelo en los comentarios!