Progreso: Diario de ideas

Ayer complí una semana de escribir en mi Diario de ideas del que escribí la semana pasada.

Esto definitivamente fue un buen ejercicio para mí. Porque ahora que veo los ítems que tengo en cada día, me resulta muy estimulante pensar en todas esas ideas sobre de dónde vienen de mi mente, las posibilidades de ponerlas en práctica, y nuevas ideas a partir de ellas. Además de que seguramente en este punto, la gran mayoría de esas ideas buenas que tuve se me habrían olvidado. Pero ahora las tengo aquí registradas, y regresar en cualquier momento a recordarme de qué son y tal vez ejecutarlas o usarlas para mis proyectos.

La mayoría de días pude encontrar algo las cinco ideas que me propuse. Hubo un día en el que sólo pude encontrar dos, y dos días en los que encontré sólo cuarto. Pero por otro lado, en mi segundo día escribí ocho ideas y en otro seis.

Esto fue muy estimulante para mí. Pero con esta primera experiencia que tuve haciéndolo, veo que prefiero completar sin falta el número de ideas que quiero escribir. Así que para esta siguiente semana, voy a escribir por lo menos tres ideas, y no cinco. Pero también voy a pensar sobre todas las ideas que pueda y escribirlas todas. Lo mejor de hacer esto es que me da la sensación como que el aburrimiento no existe en mi día. Siempre puedo estar pensando sobre algo, y ahora que tengo estas ideas, puedo seguir pensando y, mejor aún, actuando sobre ellas para conseguir mis valores y mejorar los proyectos que ya estoy llevando.

A seguir registrando y apreciando mi creatividad.

#Experimento: Diario de ideas

Hoy empecé un experimento que había pensado en hacer desde hace un tiempo y que me intriga qué me puede dejar.

Este experimento se trata de llevar un diario en el que escriba 5 ideas para crear o mejorar algo que a mí me importa durante el día. Y lo voy a hacer por una semana y a ver cómo me va. Al inicio tuve un poco de dudas en hacerlo, porque estaba pensando en hacerlo dentro de un marco de un mes, pero eso sería un compromiso un poco más grande. Así que lo voy a hacer por una semana.

Esta idea es inspirada de Isaac Morehouse, fundador de Praxis y de Crash, dos start-ups estadounidenses que están haciendo un trabajo muy inspirador y fascinante. No recuerdo dónde exactamente escuché esta idea, pero estoy seguro que la escuché en algún episodio del podcast del que Isaac es co-host, junto con T.K. Coleman, Office Hours.

Específicamente, las ideas que voy a escribir en este diario pueden ser, desde un tema sobre el cual escribir para este blog, o una idea sobre crear una escuela secundaria innovativa de cierto tipo, o un proyecto de “outreach” para la organización a la que trabajo, o cualquier cosa que me emocione hacer y que me rete a pensar y a actuar.

Esto me emociona hacer porque es una forma de canalizar tanto “overthinking”, reflexión e imaginación que hago durante el día sobre todo tipo de cosas entre las que estoy estudiando, en mi trabajo, en mis hobbies, o con mis amigos. Todo el tiempo estoy teniendo ideas de todo tipo. Y a menudo quiero alimentar mis ideas de ideas previas que he tenido, pero que simplemente no recuerdo en el momento.

Así que estoy feliz de estrenar el cuaderno de pasta dura con rayas que compré hace unas semanas para este proyecto intrigante y emocionante.

Experimentando Meditación

El viernes de la semana pasada, me había propuesto escribir un par de textos importantes para mí. Pero era ya de noche, y no me sentía con la claridad de mente suficiente como para sentarme a escribir esos textos.

Yo estaba completamente motivado a hacerlos, tenía buena idea de lo que iba a escribir, y sabía que tendría la energía para escribirlos. Pero esa claridad de mente era lo que me hacía falta, y lo que necesitaba en ese momento resolver si no quería pasar una tortura mediana tratando de enfocarme con todo lo que pasaba por mi cabeza.

Pero esta no es una situación que sea aislada. Me pasa frecuentemente; no sólo en la noche, aun teniendo la motivación y la energía para enfocarme. Entonces con más interés, me puse a pensar en cómo podría abordar este tema, y si podría encontrar una forma de poder hacerlo para mis objetivos de esa noche.

Entonces me acordé de una cosa en común que tienen mis dos podcasters favoritos, Alex Epstein y Dan Sullivan. Ambos meditan. Y los he escuchado hablar sobre cómo uno de los principales beneficios que ellos han tenido de esa práctica es una capacidad mayor para enfocar su mente en la tarea presente que tienen. Y como son dos de mis ‘role models’ productivos, pensé que sería buena idea experimentar con la meditación yo mismo, y en esa misma noche.

Cuando estaba en el primer año del MPC, mi amigo Sebas Crespo nos guió, en una de nuestras Morning Meetings en una sesión de meditación. No recordaba cuál fue mi experiencia en esa ocasión, pero recordaba la mecánica simple de lo que hicimos en esa mañana.

Entonces me senté sobre mi cama, puse un cronómetro de diez minutos, cerré los ojos, y traté de desenfocar mi mente en cuanto pudiera por ese tiempo.

Cuando el cronómetro sonó, me fui asentar a mi escritorio y a tratar de escribir algo.

Empecé a escribir en el momento en el que me senté, y seguí fluidamente hasta terminar las tres hojas del primer texto que quería completar. Había pasado una hora, y durante la hora me pude enfocar lo suficiente y concentrar sin problemas en la tarea que me había propuesto. Esa noche seguí escribiendo por tres horas, y la terminé con mucha satisfacción porque había logrado completar la tarea que me propuse. El siguiente día me puse a ver videos de James Brown, de FlowMeditation.cc, y aprendí una técnica básica de meditación que me ha servido desde el sábado hasta hoy.

Estoy meditando cuarenta minutos al día. 20 minutos al iniciar el día, 10 minutos a mediodía, y otros 10 minutos antes de dormir. Esta práctica breve definitivamente me ha resultado en horas de enfoque más relajadas que antes, y más energía y claridad de mente durante el día e incluso a la hora de ir a dormirme.

Me siento muy satisfecho por el resultado que esto me ha traído, y con muchas ganas de aprender más a profundidad esta práctica y mejorar la técnica.

Mi período de atención puede ser a veces muy irregular, y con falta del enfoque relajado que a mí me gustaría. Suelo distraerme con pensamientos de otras áreas de aprendizaje y de mi vida cuando estoy en un momento en que no estoy queriendo enfocarme en ellos, y suelo olvidar en el corto plazo las tareas inmediatas que quiero hacer por estar pensando siempre en las las cosas que estoy aprendiendo, cosas que estoy descubriendo o resolviendo, o en mi futuro. Pero en los últimos 6 días, la meditación me ha ayudado en enfocarme más. Y me emociona seguir en este viaje de aprendizaje para descubrir todo lo que puedo aprovechar de la práctica y averiguar sobre las maravillas de resultados que personas que admiro testifican que han experimentado.

Estaré reportando. 🙂

Una semana de experimentación cocinando

Una de mis cosas favoritas en la vida es experimentar haciendo de nuevas formas eso que hago todos los días; o que quiero empezar a hacer como hábitos.

Esta semana he estado experimentando con cocinarme usando el microondas de mi dorm-room.

Esto lo estoy haciendo como otra instancia de hacer cosas con restricciones auto-impuestas; de lo que hablo en un artículo anterior. Y está siendo una fuente de creatividad y de ejercitar mi habilidad y mi entusiasmo por el aprendizaje; en cualquier área de la vida.

He comido bien ¡y me he divertido muchísimo! Quiero escribir más adelante sobre cómo me está yendo con esto.