Razones para ser un Anfitrión UFM (parte 3 – final)

(Esta es la continuación de la segunda parte de la serie.)

Conocer y trabajar con estupendas personas

Uno de mis aspectos favoritos de pertenecer a Anfitriones UFM es conocer otros anfitriones con el mismo espíritu de proactividad y de logro. Trabajar junto a ellos, resolver retos juntos, y contribuir a un equipo eficaz en cumplir las tareas asignadas es, además de una actividad que disfruto, también es un grupo en el que he hecho muy buenos amigos con quienes he compartido experiencias memorables.

El equipo ha acumulado a través de los años más de 500 miembros y se ha convertido en una toda comunidad. Una comunidad unida por cooperación voluntaria, la amistad, y el puro gusto de colaborar para que la ejecución de una actividad sea la mejor posible.

Reforzar un sentido de lo que es la excelencia en la ejecución de una tarea

Los anfitriones son un equipo de gente muy motivada en la tarea que asumen. Comenzando por el hecho de que la organización es esencialmente un voluntariado, los anfitriones eligen unirse por su propia motivación interna de hacerlo.

Ese impulso voluntario del anfitrión es estimulado —con el mejor cuidado, respeto y buena voluntad probada del liderazgo del equipo— en la búsqueda de la excelencia en llevar a cabo la tarea asignada. Cometer errores y hacer saber a los demás de formas en que podríamos mejorar en nuestra tarea siempre es parte del aprendizaje y algo que se fomenta en Anfitriones. Mejorar en cada actividad es la marca de un Anfitrión UFM. No es el caso que Anfitriones es un campo de entrenamiento militar para producir excelencia, sino que en virtualmente todos los Anfitriones esa disposición hacia cumplir la asignación con competencia y bondad que dentro del equipo y las direcciones generales del liderazgo, es fomentada para actualizarse en excelencia. Una excelencia ampliamente probada y apreciada por las unidades académicas dela universidad

Para mí, reforzar ese sentido de excelencia en cada actividad junto con el equipo resulta en un profundo valor personal: obtener la satisfacción de completar una asignación habiendo dado lo mejor mí.

¡Divertirse!

Los anfitriones nos tomamos en serio nuestras tareas. Pero eso no significa que no disfrutemos lo que hacemos y la compañía de otros, y que tengamos diversión resolviendo los retos que se nos presentan. A menudo incluso hay actividades como conciertos y tours, o cuando surgen retos emocionantes, en los que la diversión no falta.

Frecuentemente al finalizar nuestras actividades, y en las reuniones que se organizan entre la comunidad de Anfitriones, la satisfacción de una misión cumplida y la amistad entre nosotros derivan en diversión y alegría en el equipo. La diversión definitivamente tiene lugar —muy a menudo— en nuestras actividades; proveída la excelente ejecución de nuestras asignaciones.


Estas son las principales razones por las que soy parte de Anfitriones UFM. Seguramente otros anfitriones pueden notar otros aspectos que no mencioné aquí, pero de lo que estoy seguro es que Anfitriones puede ser una gran fuente de experiencias, amistades, alegría y mucho aprendizaje. Espero que más estudiantes puedan descubrir este voluntariado con muchas cosas que ofrecer para personas proactivas y con ganas de aprender.

Si te interesa unirte a Anfitriones UFM, escribe a anfitriones@ufm.edu. Puedes seguir a Anfitriones UFM en Instagram: @anfitrionesufm.


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Razones para ser un Anfitrión UFM (parte 2)

(Esta es la continuación de la primera parte de la serie.)

Asistir a actividades a las que de otra forma no podrías asistir

Anfitriones UFM está abierto para estudiantes de cualquier carrera y cualquier año. Y el equipo de Anfitriones se ha ganado reconocimiento dentro de la UFM por la excelencia del trabajo que realiza casi todas las semanas del año en todo tipo de actividades.

A menudo las actividades que atienden Anfitriones son actividades de las que otros no nos enteramos , que los precios de entrada pueden ser altos para un estudiante temprano en su carrera, o a las que sólo se puede tener acceso por medio de invitación o son exclusivas para un grupo específico de personas. Estas actividades suelen ser oportunidades de aprendizaje, networking y de vivir experiencias únicas. Aquellos con un ‘espíritu anfitrión’ suelen ser personas proactivas y que aprovechan cada oportunidad para aprender, justo el tipo de personas que pueden aprovechar esas oportunidades. El estudiante de primer año puede aprovechar atender un seminario avanzado de su carrera para impulsar su conocimiento sobre cierto tema en su carrera; otro puede asistir a un Volcano Summit para, en su tiempo libre escuchar una conferencia de un invitado internacional o hacer networking con emprendedores y empresarios en la actividad, y así en muchos otros casos en los que uno puede aprovechar ciertas ventajas a cambio del trabajo que se hace de voluntario.

El equipo de Anfitriones a través de los años se ha ganado la confianza de las unidades académicas de la UFM por la excelencia en la ejecución del trabajo que hace. Por ello, a menudo los anfitriones que han acumulado experiencia y que muestran la dedicación en las tareas so llamados para misiones especiales dentro de las actividades que la UFM realiza en las que pone en marcha proyectos de impacto y proyectos innovativos como parte de la importante misión de la universidad. Estas misiones pueden ser atender a invitados notables de la universidad en sus actividades en el campus, acompañar a esos invitados o a artistas de renombre en su traslado desde el aeropuerto; ayudar en la ejecución de proyectos clave como el Antigua Forum (para los más excelentes entre los anfitriones); o incluso contacto con figuras que contribuyen al mundo de forma importante que nosotros admiramos, como fue mi caso cuando atendí a Yaron Brook y a Tal Tsfany del Ayn Rand Institute en su vista aquí, y como otros en el pasado han hecho durante actividades internacionales que la UFM ha organizado.

Los anfitriones son sujetos de prerrogativas y honores en la universidad como reconocimiento y recompensa del trabajo y dedicación con la que contribuyen a promover una sociedad de personas libres y responsables.

Aprovechar al máximo lo que la Universidad Francisco Marroquín ofrece

El rector Gabriel Calzada mencionaba este punto en su charla de bienvenida a los estudiantes de primer ingreso este año. Instaba a los estudiantes recién ingresados a que aprovechen todo lo que la Universidad Francisco Marroquín tiene que ofrecer. Una buena parte de eso que la U. ofrece es la incesante actividad que hay en el campus.

Cada semana hay algo pasando como una oportunidad de aprender más, oportunidades de vivir nuevas experiencias para exponernos a nuevas perspectivas y para expandir nuestras posibilidades, y conocer y relacionarse con todo tipo de personas y hasta con figuras notables. Esto es algo que no pasa en ninguna otra universidad de Guatemala, y difícilmente en la mayoría de universidades de Latinoamérica. El rector ponía como ejemplo la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid, en la que él obtuvo su doctorado en economía, con una comunidad de más de 45,000 estudiantes (la UFM tiene algo menos de 3,000 estudiantes), la universidad escasamente ofrece actividades adicionales a la dinámica típica de una universidad de estudiantes llegando sólo para recibir clases y saliendo sin más. En la UFM existe un sin fin de actividades cada semana que son disponibles para todos los estudiantes fuera de la típica rutina de asistir a clases y regresar a casa inmediatamente al terminar.

Más aún, si los estudiantes se unen al equipo de anfitriones, Gabriel agregaba, ellos “reciben el paquete completo” que la universidad tiene que ofrecer a sus estudiantes. Porque siendo parte de Anfitriones ellos se pueden exponer a todas esas experiencias y oportunidades de exploración más allá disponibles en la universidad, incluso siendo parte y obteniendo el tipo de valor del que he estado contando aquí.

Si te interesa unirte a Anfitriones UFM, escribe a anfitriones@ufm.edu. Puedes seguir a Anfitriones UFM en Instagram: @anfitrionesufm.


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Razones para ser un Anfitrión UFM (parte 3 – final)

Uno de mis aspectos favoritos de pertenecer a Anfitriones UFM es conocer otros anfitriones con el mismo espíritu de proactividad y de logro. Trabajar junto a ellos, resolver retos juntos, y contribuir a un equipo eficaz en cumplir las tareas asignadas es, además de una actividad que disfruto, también es un grupo en el que he hecho muy buenos amigos con quienes he compartido experiencias memorables.… Seguir leyendo Razones para ser un Anfitrión UFM (parte 3 – final)


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Razones para ser un Anfitrión UFM (parte 1)

Anfitriones UFM es el equipo de estudiantes voluntarios de la Universidad Francisco Marroquín (UFM) que ayudan en la ejecución de actividades académicas y culturales y a atender a los invitados y visitantes de la UFM.

Yo formo parte del equipo de Anfitriones desde mi primer año de universidad –actualmente estoy en tercer año– y ello ha sido una parte importante de aprendizaje en la universidad y de la emocionante y estimulante experiencia que los estudiantes podemos aprovechar en la UFM.

Estas son las razones más fuertes por las que soy parte de Anfitriones, y por las que tal vez te interese ser parte de nuestro equipo:

Un voluntariado único con una misión especial

Un objetivo fundamental del equipo de Anfitriones UFM es hacer que los asistentes a actividades y los visitantes de la universidad tengan la mejor experiencia posible. Durante casi dos décadas, los Anfitriones han estado presentes en las actividades de la UFM para ayudar a que la ejecución de las actividades se lleve a cabo como ha sido prevista, asistir a que todos los elementos de una actividad estén en su lugar y cumpliendo su función, y mitigar eventualidades que se puedan dar en el transcurso.

Cada actividad que lleva a cabo la Universidad Francisco Marroquín, desde una recepción social o una visita de estudiantes de colegios al campus hasta la realización de una reunión de la Mont Pelerin Society o la conferencia de un premio nobel, contribuye al avance y al cumplimiento de la noble misión de la UFM: la enseñanza y difusión de los principios éticos, económicos y jurídicos de una sociedad de personas responsables y libres. Y los Anfitriones han formado, y siguen siendo una parte clave en ejecutar estas actividades con la excelencia que busca la UFM en llevar su misión a la práctica.

Reforzar la premisa y la aptitud del trabajo en equipo

Una premisa central en el trabajo que hace Anfitriones es la premisa de que el trabajo en equipo hace efectivo el esfuerzo individual en llevar a cabo tareas complejas de forma exitosa. En Anfitriones lo que nos une no es el mandato de una autoridad central que prevé todos los pormenores de la logística de una actividad. Lo que nos une es la visión que todos conocemos sobre los resultados que queremos para cada actividad, y nuestra elección individual de asociarnos y llevar esa visión a la práctica.

Como la realización de una tarea compleja lo demanda, tenemos una organización establecida y reglas básicas para nuestro trabajo en colaboración con un coordinador. Pero el coordinador no extiende órdenes detalladas del trabajo que realizamos, ni las reglas prescriben cada acción en cumplir con nuestra asignación. Un principio fundamental del equipo es la confianza que depositamos en cada miembro y en el coordinador de cumplir con nuestras asignaciones y la confianza en nuestra propia capacidad de hacerlo.

Desarrollar destrezas de logística

La tarea básica de un anfitrión es encargarse de cumplir con la asignación que le corresponde como un elemento dentro de un conjunto de elementos en un proceso complejo para alcanzar un fin determinado.

Cada actividad en la UFM conlleva una planeación y organización cuidadosa para llevar a cabo el fin propuesto, por ejemplo, que los asistentes de una charla de emprendedurismo puedan ubicarse con facilidad en el auditorio a tiempo para escuchar al conferencista, y que este último tenga todo listo para dar su charla; o que los estudiantes que nos visitan vayan a conocer las facultades llevándose una impresión positiva de lo que podrían vivir en la UFM.

Una buena parte del éxito de estas actividades depende de esa planificación previa de la logística de la actividad. Y el cuidado y la diligencia en la ejecución de la logística de la actividad es tan importante como la planificación previa que requiere. En cada actividad que un anfitrión atiende, él debe ser consciente no sólo de la actividad que se le asigna, sino de su función considerando el panorama más amplio de los elementos que hacen posible el éxito de la actividad. Esto nos agrega experiencias con las que vamos desarrollando una noción de la complejidad del trabajo del que somos parte, y anticiparnos a cualquier situación que puede surgir, y a estar atentos a las necesidades en todo momento de los asistentes y de los organizadores con quienes trabajamos.

En mi caso he desarrollado una percepción, no sólo de el nivel de efectividad con que se está llevando a cabo una actividad en la que ayudo, sino también la habilidad de juzgar la logística de actividades en las que sólo soy un asistente. Y esto me ayuda a expandir mi mente en cuanto a las formas en las que mejorar en las actividades en las que soy anfitrión. Y ser cada vez mejor, y llevar ese aprendizaje a mi propio trabajo y mis propios proyectos.

Si te interesa ser un Anfitrión, escribe a anfitriones@ufm.edu y sigue a Anfitriones UFM en Instagram: @anfitrionesufm.


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Ensayo sobre «Himno» de Ayn Rand

Tema: Más allá de las raras excepciones, no hay oposición a los líderes en esta sociedad. ¿Por qué es esto? ¿Qué ideas deben aceptar las personas de esta sociedad para vivir una vida de obediencia, trabajo penoso y miedo?

“Y todo lo que no está permitido está prohibido”, en esta frase dicha por Internacional 4-8818 se resume el régimen bajo el cual es gobernado el mundo entero en el futuro distópico que Ayn Rand nos presenta en Himno.

Esta es la forma en que las comunidades del mundo están organizadas en esa historia. Todo aquello que no está explícitamente permitido en las leyes del estado está prohibido. Y los habitantes allí son castigados severamente cuando hacen algo que está prohibido tanto como cuando no cumplen con las órdenes que sus líderes les dictan.

Esto debe sonar extraño para la mayoría de nosotros. En este mundo, nosotros nos podemos levantar los sábados tarde, salir con quien queramos, y quejarnos en público de las leyes que pasan los diputados, y nadie está ahí para azotarnos por eso, ni hay leyes que nos impongan varios años de cárcel por decir lo que queramos. Pero este no es el caso para las personas en el mundo de Himno. Y parece que ahí nadie cuestiona, y mucho menos se opone a las leyes del estado. ¿Qué oscura fuerza hace que los habitantes de esas aldeas acepten tan obedientemente, y de forma muy pasiva las estrictas reglas y los agobiantes trabajos que sus líderes les imponen?

Si leemos cuidadosamente lo que los personajes dicen, que les han enseñado vamos a encontrar ciertas ideas básicas que ellos han aceptado sobre sí mismos, y sobre el mundo en el que viven.

“No se atrevan a elegir el trabajo que les gustaría realizar… el Consejo de Vocaciones sabe, en su gran sabiduría, dónde ustedes habrán de ser útiles para sus hermanos… Y si sus hermanos no los necesitan, no hay razón para que la tierra soporte el peso de sus cuerpos”.

Esto es lo que todas las personas de las aldeas escuchaban de sus maestros. Y esto es lo que todos aceptaban, y era lo que esperaban cuando llegara la hora de encarar al Consejo de Vocaciones para recibir el mandato sobre la actividad a la que se dedicarían el resto de sus vidas. ¿Y qué tal si alguien quería ser un actor, pero fue mandado a ser un estudioso? ¿Si quería seguir cierta vocación, pero le ordenaban una diferente? Nadie se debía atrever a siquiera pensarlo. Porque eso iba a ser imposible de hacer para ellos. Ciertamente no fue posible para el protagonista de la historia, Igualdad 7-2521 ir a la Casa de los Estudiosos y descubrir los misterios del universo. En vez de eso, él fue enviado a la Casa de los Barrenderos. Él no podía decidir qué hacer de su vida excepto aceptar lo que el consejo le dijo que hiciera. Junto con sus hermanos, ellos eran obligados a abandonar cualquier deseo de ser alguien que ellos querían llegar a ser, por algo que ellos no querían ser.

¿Qué es eso a lo que ellos eran obligados? ¿Qué es eso que supone que entreguemos algo que valoramos, a cambio de algo que valoramos menos? Un sacrificio. Pero sacrificar es lo contrario a comerciar. Porque siempre que compramos o vendemos algo, estamos entregando algo que tiene cierto valor para nosotros, pero que entregamos a cambio de algo que tiene más valor para nosotros. Para quienes nos suscribimos a Netflix, todas las horas de diversión viendo los programas valen muchísimo más que los nueve dólares que pagamos al mes. Pero si le regalásemos el dinero de la suscripción a un vagabundo cualquier día por la calle y quedásemos sin ver el final de nuestra serie favorita, eso sí sería un sacrificio. Y en el mundo de Himno todos sacrificaban cualquier deseo por hacer lo que ellos querían justo como sus maestros les enseñaban. Y esa era la única razón por la que la tierra habría de soportar el peso de sus cuerpos, para que pasaran su vida sacrificándose por sus hermanos.

Todo el auto-sacrificio que los aldeanos en ese pueblo hacían, lo hacían por sus demás hermanos, y nunca tomaban una acción que beneficiara exclusivamente a ellos mismos. Ellos lo tenían claro y lo recordaban cada noche antes de desvestirse para dormir:

“Nosotros no somos nada. La Humanidad es el todo. Por gracia de nuestros hermanos se nos es permitida la vida. Nosotros existimos a través de, por y para nuestros hermanos que constituyen el Estado. Amén”.

Sacrificio tras sacrificio, todos en esas comunidades practicaban consistentemente todo un código que guiaba sus vidas día a día. Igualdad 7-2521 afirma varias veces las transgresiones que cometía y lo graves que eran. Él reconocía que de acuerdo con lo que le enseñaban, las cosas que hacía eran ‘inmoralidades’. En efecto, el código moral que tiene como principio básico el auto-sacrificio es el código moral del altruismo. En términos simples altruismo es alter-ismo, alter siendo simplemente el latín para ‘otro’, el altruismo es otro-ismo. La doctrina moral de que los seres humanos existen para servir a otros, sacrificarse a otros.

De ahí entonces que las leyes del Estado prohíben absolutamente que una persona apenas pase tiempo sola, y mucho menos que haga algo sola o piense sola. Porque de acuerdo con la moralidad que predican, esa es “la raíz de todos los males”. Todas las grandes “transgresiones” convellan que las personas se traten a sí mismas como individuos fuera de el colectivo que son todas las personas juntas.

Esto lo declaran las palabras grabadas en mármol sobre los portones del Palacio del Consejo Mundial de forma muy clara:

“Somos uno en todos y todos en uno.
No hay hombres sino sólo el gran
NOSOTROS,
Uno, indivisible y para siempre”

Pero aún hay una idea fundamental que soporta desde la raíz la moralidad del altruismo. Porque ¿cómo saben los líderes que esa es la forma correcta de dirigir el Estado? ¿cómo lo comprueban?, y ¿cómo lo llegan a saber y a comprobarlo las demás personas? Veámos lo que dice Igualdad 7-2521 sobre las palabras recién citadas:

“Y estas palabras constituyen la verdad, ya que están escritas en el Palacio del Consejo Mundial, y el Consejo Mundial es el cuerpo de toda verdad.”

Efectivamente, la única razón por la que los líderes y maestros dictan la moralidad del altruismo a las personas es porque el Consejo Mundial lo dice, y por que el Consejo Mundial es el cuerpo de toda verdad. Y ninguna evidencia o prueba de verdad es ofrecida. La única fuente de conocimiento, desde astronomía hasta guianza moral, es el Consejo Mundial, del cual toda palabra que emite constituye verdad.

El misticismo es la otra doctrina que, muy estrechamente con la moralidad altruista, prevalece en las ideas de la gente en esas aldeas. El misticismo es la aceptación de alegaciones sin evidencia o prueba alguna. El misticismo es esa idea más profunda por la que esas personas aceptan todo lo que sus maestros y líderes les dicen. ¿Qué pasa si alguien exige pruebas sobre verdad o si alguien opta por otras fuentes de conocimiento aparte del Consejo Mundial? Quien lo haga será azotado, enviado a la cárcel por años, o, como pasó con aquél hombre que Igualdad 7-2521 presenció en su niñez, ser quemado en la plaza central por haber descubierto la Palabra Innombrable y aceptarla devotamente. Y vemos que esto es fomentado muy temprano desde la escuela, cuando a nuestro protagonista le prohíben hacer más preguntas de tantas que él hacía.

La total dedicación al misticismo— el aceptar alegaciones sin prueba ni evidencia— y la total dedicación a la moralidad altruista —del auto-sacrificio hacia los demás— es lo que hacía a los individuos en las comunidades en esta historia ser obedientes y ser dóciles esclavos ante sus amos del Consejo Mundial y de los demás consejos.

Así, lo que vemos en Himno es un mundo en el que la posibilidad de alcanzar cualquier valor personal es borrada de la faz de la tierra (con la excepción de Prometeo—antes Igualdad 7-2521— por supuesto) gracias a estas ideas fundamentales que las personas adoptaron en su vida. Olvidándose completamente de sí mismos como individuos y del poder de su mente, últimamente perdiendo el concepto de “yo”.

Prometeo, descubriendo la casa que encuentra junto con Gaia al final se pregunta: “¿Qué clase de mundo tenían los hombres de los Tiempos Innombrables?” Quienes deseamos un mundo mejor nos preguntamos: ¿Qué clase de mundo queremos tener? Cualquiera que sea nuestra respuesta, si es un mundo en el que la vida y el florecimiento humano son alcanzables, el misticismo y el código moral del altruismo son lo primero que debemos desafiar.

…si…un mundo en el que la vida y el florecimiento humano son alcanzables, el misticismo y el código moral del altruismo son lo primero que debemos desafiar.

¿Avanzaremos hacia la libertad?

Ayer supimos quiénes van a estar en el poder ejecutivo los siguientes años.
Muchos se preguntan qué pasará con el país en el largo plazo.
En palabras de Leonard Peikoff, “la respuesta depende en la juventud del país y de las instituciones que la educa. El mejor indicador de nuestro gobierno mañana son nuestras escuelas hoy”.
“¿Están nuestros jóvenes siendo educados para ser libres, independientes, y ser hombres y mujeres pensantes? ¿O están siendo convertidos en peones impotentes y que no piensan, y que van a correr a los brazos del primer dictador que les suena plausible?”. (Esto lo dijo Peikoff en una conferencia que dio en 1984, “The American School: Why Johnny Can’t Think”, pero esto también aplica a Guatemala).

El problema de la educación es un problema del que Manuel Ayau Cordón se dio cuenta, y entonces fundó la Universidad Francisco Marroquin junto con otros intelectuales y empresarios preocupados por un futuro en el que los guatemaltecos sean más libres y responsables. Hoy la Universidad Francisco Marroquín cumple 48 años.

Lo que me preocupa es cómo podemos avanzar hacia un país de individuos más libres y responsables, si los movimientos y discusiones más grandes aquí se centran en términos de quiénes van a tener el poder y van a gobernar por los siguientes cuatro años.
Manuel Ayau, un verdadero héroe y visionario se dio cuenta de la verdadera batalla por una Guatemala más apta para la vida humana. La batalla es en las universidades y en las escuelas del país, en las mentes de los individuos que van a dirigir el rumbo del país en el futuro.

Yo celebro el aniversario de la UFM, pero estoy ansioso por ver y contribuir en que aquí en particular, y que en Guatemala en general se luche por que los estudiantes sean independientes, busquen su felicidad, y que trabajen por un sistema político en el que esa felicidad sea posible.