Un día más de actividades de aprendizaje que fluyen bien

Quizá en un futuro me pregunte esto.

A veces cuando me pongo a pensar sobre cómo era el Nixon del pasado me he preguntado cómo pasaba mi día normal. Voy a describir brevemente cómo fue mi día para que cuando en el futuro me pregunte cómo usaba mi tiempo, pueda volver a este post.

Quiero reportarle al Nixon del futuro que hoy tuve un día que fluyó muy bien con todas las actividades que tenía planeado realizar.

Me levanté a las 5:00am, me preparé para ir a la universidad y llegar a las 6:20am

Desayuné y esperé a las 7:00am para iniciar mi clase de filosofía de la educación con mi mentor. La clase duró dos horas. Y mi mentor me dio sus comentarios del outline de mi ensayo, y luego nos enfocamos en el método para hacer un outline efectivo.

A las 9:00am llegué al MPC, justo a tiempo para participar en una desconferencia con los estudiantes de primer año. Fue una experiencia instructiva, ya que fue para ayudar a la administración del MPC a hacer un taller piloto que van a llevar a colegios para presentarles a sus estudiantes la forma en que nos hacemos preguntas en el MPC.

De 10:00 a 13:00 repasé el contenido de la clase de escritura que iba a tener a las 13:00.

La clase se extendió hasta las 16:00 horas. Nos concentramos en analizar y dar feedback sobre los ‘papers’ que tres estudiantes escribimos. Del mío en particular, recibí críticas muy constructivas. Mi ‘paper’ sobre una defensa de libre comercio con otros países fue evaluado como de calidad de mixta a buena. Mis takeaways fueron que debo reforzar el elemento de contraste de mi artículo, y hacer mi argumento filosófico más sustancial.

A las 16:00 tuve una reunión con mi amigo José Rossi para discutir los temas que vamos a plantear para discusión durante la reunión de mañana.

A partir de las 17:00 repasé los poemas que iba a recitar en la “Poetry Night” que tuvimos en el MPC a las 18:00.

La “Poetry Night” fue un éxito. Duró hasta las 19:00, y estuvo llena de participaciones de MPCers fans de la poesía. Yo recité 5 de los poemas que me he memorizado. La experiencia me encantó.

De 19:00 a 20:00 me tomé un break y me trasladé de vuelta hacia mi casa.

La La Land me gustó muchísimo, así que me tomé tiempo para cenar al mismo tiempo que ver de nuevo la película, y analizarla más para nuestra reunión mañana.

Todas mis actividades fluyeron como lo planeé y disfruté y aprendí de cada una de ellas. Fue un buen día. A poner mi alarma para las 5:00am mañana de nuevo, y prepararme para un día de College Freedom Forum y Reason in Guatemala. ¡Qué emocionante!

Apreciando el "Canto XIV" de «In Memoriam» de Alfred Tennyson

Hoy repasaba, ya con menos esfuerzo para recordar, el poema que me he estado memorizando durante la semana. El Canto XIV del poema largo In Memoriam de Lord Alfred Tennyson en conmemoración de su… querido, amado… cualquier palabra se queda corta para nombrar la inmensa valoración que Tennyson tenía hacia su amigo Arthur Henry Hallam, quien murió en 1833.

17 años después de la muerte de su mejor amigo, Tennyson publicó este poema largo compuesto de 131 cantos plasmando en ellos algunas de las observaciones más agudas y profundas sobre la sublimidad del espíritu humano y de su capacidad de valorar profundamente e intensamente.

Este canto es uno de mis favoritos del poema; que aún estoy por terminar de leer. El poema me lo memoricé en el inglés original del siglo XIX en el que Tennyson lo escribió. Traté de buscar una traducción del mismo, pero ninguna me satisfizo. Así que voy a proceder al canto original, y después a exponer mi apreciación de él.

In Memoriam, Canto XIV

If one should bring me this report,
      That thou hadst touch’d the land to-day,
      And I went down unto the quay,
And found thee lying in the port;

And standing, muffled round with woe, 5
      Should see thy passengers in rank
      Come stepping lightly down the plank,
And beckoning unto those they know;

And if along with these should come
      The man I held as half-divine;
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      Should strike a sudden hand in mine,
And ask a thousand things of home;

And I should tell him all my pain,
      And how my life had droop’d of late,
      And he should sorrow o’er my state
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And marvel what possess’d my brain;

And I perceived no touch of change,
      No hint of death in all his frame,
      But found him all in all the same,
I should not feel it to be strange.
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Como parte de mi apreciación de los poemas siempre elijo mis líneas favoritas e identifico las que más me impactan.

En la línea 10, “The man I held as half-divine” es la declaración de Tennyson del estatus que él le asignaba su mejor amigo en su alma. Lo divino es objeto de nuestra adoración. Si la vida está compuesta por los valores por los que trabajamos en ella, y si nuestra adoración es hacia esa vida y esos valores, el hombre que consideramos medio-divino debe ser el hombre en quien uno ve reflejados sus valores y que merecidamente es objeto de nuestra adoración.

Esa línea habla sobre un hombre en relación a uno. Para mí es la confirmación de lo que uno siente hacia alguien que consideraría mi mejor amigo. Un amigo que se merezca ese título debería apropiadamente ser objeto de nuestra adoración en virtud del inmenso valor que ha traído y que representa para nuestras vidas; como lo expresa en la línea 12.

¿Quiénes son amigos? Cuando pienso en un amigo, pienso en alguien con quien comparto experiencias, a quien le hablo de mi dolor (línea 12) y me acompaña.

Este canto habla sobre la amistad y las cosas que hacen las amistades tan especiales.

Otra de mis líneas favoritas es una con la que me identifico profundamente porque exactamente expresa lo que siento pasa con mis amigos: “And marvel what possess’d my brain” (16). Con mis amigos más queridos siempre nos compartimos ideas sobre nuestro futuro, reflexiones sobre la vida y preguntas que nos inquietan, las exploramos y nos maravillamos ante todos esos pensamientos que poseen la mente del otro.

En la línea 5, “And standing, muffled round with woe,” captura lo que se siente cuando no hemos visto a un amigo por mucho tiempo, o nos volvemos a encontrar después de un viaje, como en el canto, y tenemos mucho que contarnos sobre lo que ha sido de nuestra vida en el tiempo que no nos hemos visto.

Pero uno de los aspectos que más apela a mí de este canto es lo que captura la última estrofa. A un buen amigo uno lo conoce muy bien. Cuando uno conoce muy bien a ese amigo, mientras más uno lo aprecia, menos quiere que algo de él cambie. Uno lo conoce muy bien, y ha elegido mantener esa amistad porque es precisamente el tipo de ser humano con quien quiere ser amigo; uno no quiere algo diferente. Eso es lo que uno esperaría encontrar cuando uno se reúne después de un largo tiempo con esa persona. Y ese sentimiento al encontrarlo igual es justamente lo que expresan las últimas dos líneas. La calmada satisfacción de confirmar lo que se espera: encontrar en esa persona el carácter inmutado por el que una vez elegimos ser su amigo.

He hablado un poco de lo que el canto significa para mí. Eso es lo que la poesía hace para mí, es una pieza que captura en palabras aspectos complejos y profundos de mi realidad interna, de lo que yo he experimentado como amistad. La poesía hace concreto lo que yo de otra forma me costaría mucho o casi imposible de sacar dentro de mí. Una imagen de lo que yo considero un amigo.

Y diría que busco amigos de ese tipo con la misma urgencia con la que busco obras de arte: para llenar de significado a mi vida. Es algo difícil porque para mí esa búsqueda es la búsqueda concreta y urgente de seres en la realidad dignos de mi adoración, dignos de depositar mi confianza y admiración porque me recuerdan de lo bueno en la vida, y me acompañan en mi camino a alcanzarlo.

Esa es exactamente la razón por la que este poema me gusta tanto: me ayuda a tener una visión más clara de mí y de la vida respecto a la amistad para que fuera en el mundo, yo sepa dónde buscar.

*Imagen: Fishermen Returning Near Naples por Ivan Aivazovsky. Por referencia de Lisa VanDamme en su charla: “Falling in Love with Poetry” (Part 1)