Podcast recomendado: Open College with Dr. Stephen Hicks

Este podcast es un sólido recurso intelectual de presentación y de análisis serio de ideas filosóficas. Accesible a una audiencia general y que no requiere mayor conocimiento previo sobre los temas.

Desde filosofía, historia, política y estética, Stephen Hicks ofrece una variedad y riqueza de temas y de análisis intelectual. Comunicado de forma clara y sencilla, especialmente accesible para estudiantes universitarios. Cada episodio puede ser una gran fuente de aprendizaje, de cuestionamiento y de curiosidad para explorar los temas más allá. El podcast es en inglés. Nuevos episodios son publicados regularmente en 2020.

Fuente: http://www.stephenhicks.org/biography

Stephen R. C. Hicks es profesor de filosofía en la Universidad de Rockford, es senior scholar de The Atlas Society, profesor de filosofía en la Universidad de Rockford, así como el director del Centro de Ética y Emprendimiento, también en la Universidad de Rockford. Es autor del libro Explicando el posmodermismo: La crisis del socialismo.

A continuación listo los primeros tres episodios del podcast (con sus respectivas introducciones traducidas) esperando que le des una oportunidad y que puedas ampliar tu aprendizaje intelectual.

Episodio #1: Libertad de expresión; por qué su filosofía importa

Introducción:

Los humanos son seres inteligentes, o potencialmente inteligentes. No criaturas instintivas o pasivas. Involucramiento activo y pensamiento profundo. Objetivos de vida y estrategia. Mucha información. Un montón de experimentos. Iniciativa propia. Extendiendo todo eso a relaciones con significado. Valores compartidos. Grados de intimidad, desde conocidos de negocios hasta amigos, amantes y compañeros de vida. Lo que todo ello tiene en común es que todo depende del intercambio de información y comunicación genuina. Contexto y antecedentes para la confianza, respeto y libertad. Cuando surgen desacuerdos, al el menos beneficio de la duda inicial, la disposición a escuchar al otro lado, el juicio cuidadoso que toma en cuenta toda la información disponible. Es gran parte de lo que la educación debe inculcar.

Episodio #2. Política violenta: una lección de filosofía marxista

Introducción:

Nuestro tema es la larga historia del activismo violento de extrema izquierda, especialmente el activismo marxista. ¿Es una coincidencia que tanta brutalidad ha surgido de los activistas inspirados en Marx? ¿O es un subproducto accidental de una teoría bien intencionada? ¿O es una consecuencia necesaria e intencionada de sus principios?

Leon Trotsky sobre Joseph Stalin en 1940: “En todas las condiciones, la violencia bien organizada le parece a él que es la distancia más corta entre dos puntos”. No es solo lo que dijeron los teóricos y políticos marxistas, sino lo que hicieron. Una gran cantidad de intelectuales en Occidente son conscientes de las atrocidades pero las aceptan. ¿Por qué?

Episodio #3. Los conservadores no son capitalistas de libre mercado

Introducción:

La forma en la que se etiqueta en política es a menudo descuidada y los movimientos políticos suelen ser grandes paraguas que abarcan diversas agrupaciones, pero es importante mantener el esfuerzo para ser precisos para que sepamos de qué estamos cada uno hablando. La precisión también es importante porque a veces quienes aceptan algunas políticas de libre mercado lo hacen por razones de conveniencia política, y esa aceptación superficial puede enmascarar sospechas o rechazos más fundamentales hacia el libre mercado.

En el futuro estaré tratando episodios específicos del podcast que me resaltan.

¡Feliz aprendizaje!


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«Forward Tilt» sobre "La libertad de las restricciones auto-impuestas"

Desde el 1 de febrero he escrito para mi blog cada día sin falta. Este proyecto está siendo uno de los más significativos para mi aprendizaje los últimos meses. Es un proyecto sobre el que había estado pensando y acumulando razones para “algún día” hacerlo. Pero no fue sino hasta escuchar el episodio número 11, de «Forward Tilt» que me decidí finalmente ponerlo en marcha gracias a la poderosa idea que expone. Aquí explico brevemente de qué se trata.

El episodio en cuestión es el número 11, y se titula “La libertad de las restricciones auto-impuestas”, del interesantísimo podcast que presenté en una entrada anterior, por Isaac Morehouse.

El punto básico que Isaac hace en este corto episodio es que tener imponernos restricciones severas para realizar proyectos o tareas puede ampliar nuestra capacidad para realizar los proyectos. Imponernos restricciones severas en ejecutar cosas pero que aún siguen siendo ejecutables. Esas restricciones pueden ser una fuente de creatividad.

Cuando nos sintamos que las limitaciones nos están frenando en avanzar hacia nuestros objetivos, dice Isaac, dupliquemos las limitaciones y veamos si podemos superarlas.

Ese consejo puede parecer contra-intuitivo, pero el efecto de restringirnos así puede cambiarnos la perspectiva con la cual estamos enfocando una tarea y desatar una fuente que no conocíamos de creatividad.

En mi caso, lo he experimentado con la fatal dificultad que tenía para ponerme a escribir antes de empezar a hacerlo diariamente este mes. En enero no pude publicar nada porque me sentía inseguro sobre escribir, sobre escoger los temas, y por el impulso perfeccionista que tiendo a tener. Después de escuchar este episodio decidí multiplicar las restricciones de mi proyecto. Decidí que, si mi intención era publicar una vez por semana en este blog, pero en un mes no pude escribir ni una sola sílaba, me voy a poner a publicar un artículo diariamente por un mes. Y eso hasta ahora me ha funcionado de maravilla: estoy publicando para mi blog.

En menos de 8 minutos, Isaac explica en este episodio de su podcast la idea sobre “La libertad de las restricciones auto-impuestas”. Te lo recomiendo muchísimo; tal vez puedas aplicarlo y lograr avanzar con eso que no has podido hasta ahora.

Mi experiencia en los diálogos socraticos de «Ética de la Libertad» en la ‘Sección A’ (primera parte)

Las últimas semanas he participado como oyente en algunas clases del curso de Ética de la libertad con Marta Yolanda Díaz-Durán en la Universidad Francisco Marroquín. Mi experiencia en esas clases ha sido una de las experiencias educativas que más he disfrutado y de las que más he aprendido en mi vida universitaria.

En esas clases, la profesora, más bien, la facilitadora del curso es de quienes menos interviene. La actividad principal en clase es el diálogo socrático en torno a las lecturas asignadas del curso.

A causa de eso, el disfrute y aprendizaje del que hablo no sería posible si mis compañeros de clase no experimentaran por lo menos algo de eso mismo que hablo, disfrutar y aprender. Y sí que he visto eso en mis compañeros, por lo menos en buena parte de ellos y durante la mayor parte del curso.

A continuación describiré en general en qué consiste esta experiencia que valoro tanto, y qué es lo que la hace posible: la guía de la facilitadora de la clase y la experiencia en sí que se vive en cada clase como resultado de esa guía expertamente hecha por la facilitadora.

Cada martes asisto a los diálogos en clase habiendo leído las lecturas asignadas como preparación para el diálogo que son tres capítulos de La rebelión de Atlas de Ayn Rand cada semana.

La dinámica de las clases es, básicamente, diálogos en los que hay un grupo de estudiantes en el inner circle, sentados en sillas en el centro dentro de las mesas (en un salón socrático) y otro grupo en el outer circle, que queda detrás de las mesas. Los 20 estudiantes nos dividimos en 6 grupos y a cada grupo le corresponde pasar una vez al inner circle, durante un tiempo establecido que es el mismo para cada grupo, en el que sólo ellos pueden hablar en el diálogo. Quienes están en el outer circle no pueden hablar en el diálogo, incluida la facilitadora y su auxiliar. Quienes quedan fuera pueden intervenir en el diálogo, pero sólo escribiendo preguntas a la vista de todos en los pizarrones. Cada estudiante también debe escribir su evaluación sobre la participación de sus compañeros cuando está en el outer circle.

Cada estudiante tiene en todo momento la oportunidad de contribuir a la discusión que se está dando. La facilitadora nos sugiere de antemano cinco preguntas sobre los acontecimientos en cada capítulo del libro. Pero llegado el momento, en sus contribuciones los estudiantes eligen con qué pregunta iniciar el diálogo, cuales discutir durante el mismo, y cuales más plantear para todos en el pizarrón.

En todas mis asistencias a clase la experiencia que se vive dentro de este marco especialmente diseñado, para los estudiantes que cumplimos con la tarea básica de llegar preparados para el diálogo, puede ser simplemente calificada como hermosa.

Me es imposible describir la experiencia exacta en cada clase, porque la única forma de captar eso sería efectivamente asistiendo a una clase.

Pero voy a indicar algunas observaciones generales del tipo de cosas que pasan en la clase.

Involucramiento serio de los estudiantes en el diálogo

La rebelión de Atlas es el punto de partida común de todos los estudiantes en el diálogo. Por la naturaleza de ese material que tenemos para discutir, los temas que se discutimos se basan en observaciones que sacamos de las acciones de los personajes en la novela, de las situaciones en las que se encuentran.

El misterio y el drama de la novela nos lleva a hacernos preguntas intrigantes. ¿Qué es lo que hace a ciertos personajes tomar el tipo de decisiones que ellos toman en situaciones difíciles? ¿Qué decisiones tomaríamos nosotros estando en lugar de ellos? ¿Por qué algunos personajes parecen estar más satisfechos con la vida que llevan y por qué otros no? ¿Qué es lo que los ha llevado a donde están? ¿Cuál es el resultado al que van a llegar personajes que actúan de cierta forma a diferencia de cómo actúan otros? ¿Cuáles son las premisas bajo las que operan?

El libro plantea una rica variedad de cuestiones de valores humanos a partir de las acciones y las situaciones concretas que se relatan en sus páginas. Los estudiantes no nos sentimos sino movidos a hacer las preguntas que nos plantea y explorarlas con nuestro mejor juicio de las situaciones.

Habiendo de 3 a 5 estudiantes en el inner circle cada turno, tenemos amplia oportunidad de intervenir en la conversación. Y el involucramiento de los participantes surge del interés propio de los estudiantes por explorar a fondo las preguntas que la lectura le plante. Pero esas preguntas son preguntas serias acerca de la experiencia humana y se tratan con la seriedad que la mismas demandan.

(Continuará en la segunda parte.)

Five things you would not want to miss from the MPC Bootcamp

There are many things that you could gain and improve from the first year of the Michael Polanyi College (MPC) at UFM. The first year at MPC is about strengthening your learning abilities. It is, as its name states, a boot camp, which is an environment in which you will be exposed to experiences that will help you initiate your journey of self-directed learning.

Here are five things which I greatly valued from my experience that I think you would not want to miss from the MPC Bootcamp.

A stronger sense of independence

In the Bootcamp, you will have to rely strictly on your own abilities to stay on track of the learning experience. And although this is tough, the best experience at the Bootcamp demands far more effort than merely surviving. This is not about survival. Achieving success in the MPC is not the equivalent of avoiding drop off.

In the Bootcamp you will have the opportunity to develop a reliance on your own power to think, thus creating the foundations for the next years in the MPC. In these next years, you will be directing your learning, which will require from you that you rely on your power to make choices, to fail sometimes, but fundamentally, to learn and to grow.

You have, let’s say, sixty years to live. Most of that time will be spent working. You have to choose the work you want to do. If you find no joy in it, then you are only condemning yourself to sixty years of torture. And you can find the joy only if you do your work in the best way possible to you. But the best is a matter of standards─ so set your own standards.

Great relationships with fellow MPCers

A major aspect of the experience at the MPC is collaborative learning. Through the hours of classes being shared and the challenges and difficulties you and your peers will go through, you will have a significant opportunity to develop your ability to collaborate with others. The Socratic practice will also foster empathy between your peers and you, which will expand your capacity to appreciate and mutually help each other, not only in learning together but in social relationships more generally.

Appeal to the best in people which is their minds and you will have an ally in the arena of life with whom expand your potentialities for growth.

Develop better learning abilities

Learn from others, but know that learning requires an independent process of thought and evaluation that you must perform alone, and the standard by which you must accept something as true can be nothing other than your own grasp of the facts and the arguments.

MPC’s approach to higher learning is rooted in collaborative, Socratic learning. Through deep-diving into the texts and dialogues, one engages one’s mind in intense intellectual training to sharpen our thinking skills.

Your intellectual growth

In exploring the Great Books of the Western World you get to engage the ideas that have shaped Western Civilization. This helps us cultivate an appreciation for the great ideas and great stories that make up our culture. The great historical issues that surround the ideas we explore can also, for an intellectual-leaning student, breed curiosity as to motivate us further to understand the ideas and their importance.

The open exploration that the Socratic facilitators encourage fosters one’s ability to judge for oneself the arguments being presented and a great appreciation for questions. As questions drive our curiosity to explore the world and think about issues deeper.

Lots of fun!

Fun is about Joy. If you come to wait with expectation and hunger of knowledge the joyous arrival of each Monday, rather than the unexamined routine of the escape of reality of Friday nights, you succeeded as a value-achiever-learner and independent first-handed person that took advantage of the great potential this program and its students have.

As your group develops better dialogue skills the learning dynamics start to lighten and the classes turn increasingly enjoyable because you are succeeding in the activity of learning.

The morning meetings are a component of the program that can be molded into spaces for exploring your peers’ interests and learning all kinds of new things with them.

*Picture taken from: https://www.instagram.com/p/B74c3dpgX3Z/

Apreciando el "Canto XIV" de «In Memoriam» de Alfred Tennyson

Hoy repasaba, ya con menos esfuerzo para recordar, el poema que me he estado memorizando durante la semana. El Canto XIV del poema largo In Memoriam de Lord Alfred Tennyson en conmemoración de su… querido, amado… cualquier palabra se queda corta para nombrar la inmensa valoración que Tennyson tenía hacia su amigo Arthur Henry Hallam, quien murió en 1833.

17 años después de la muerte de su mejor amigo, Tennyson publicó este poema largo compuesto de 131 cantos plasmando en ellos algunas de las observaciones más agudas y profundas sobre la sublimidad del espíritu humano y de su capacidad de valorar profundamente e intensamente.

Este canto es uno de mis favoritos del poema; que aún estoy por terminar de leer. El poema me lo memoricé en el inglés original del siglo XIX en el que Tennyson lo escribió. Traté de buscar una traducción del mismo, pero ninguna me satisfizo. Así que voy a proceder al canto original, y después a exponer mi apreciación de él.

In Memoriam, Canto XIV

If one should bring me this report,
      That thou hadst touch’d the land to-day,
      And I went down unto the quay,
And found thee lying in the port;

And standing, muffled round with woe, 5
      Should see thy passengers in rank
      Come stepping lightly down the plank,
And beckoning unto those they know;

And if along with these should come
      The man I held as half-divine;
10
      Should strike a sudden hand in mine,
And ask a thousand things of home;

And I should tell him all my pain,
      And how my life had droop’d of late,
      And he should sorrow o’er my state
15
And marvel what possess’d my brain;

And I perceived no touch of change,
      No hint of death in all his frame,
      But found him all in all the same,
I should not feel it to be strange.
20

Como parte de mi apreciación de los poemas siempre elijo mis líneas favoritas e identifico las que más me impactan.

En la línea 10, “The man I held as half-divine” es la declaración de Tennyson del estatus que él le asignaba su mejor amigo en su alma. Lo divino es objeto de nuestra adoración. Si la vida está compuesta por los valores por los que trabajamos en ella, y si nuestra adoración es hacia esa vida y esos valores, el hombre que consideramos medio-divino debe ser el hombre en quien uno ve reflejados sus valores y que merecidamente es objeto de nuestra adoración.

Esa línea habla sobre un hombre en relación a uno. Para mí es la confirmación de lo que uno siente hacia alguien que consideraría mi mejor amigo. Un amigo que se merezca ese título debería apropiadamente ser objeto de nuestra adoración en virtud del inmenso valor que ha traído y que representa para nuestras vidas; como lo expresa en la línea 12.

¿Quiénes son amigos? Cuando pienso en un amigo, pienso en alguien con quien comparto experiencias, a quien le hablo de mi dolor (línea 12) y me acompaña.

Este canto habla sobre la amistad y las cosas que hacen las amistades tan especiales.

Otra de mis líneas favoritas es una con la que me identifico profundamente porque exactamente expresa lo que siento pasa con mis amigos: “And marvel what possess’d my brain” (16). Con mis amigos más queridos siempre nos compartimos ideas sobre nuestro futuro, reflexiones sobre la vida y preguntas que nos inquietan, las exploramos y nos maravillamos ante todos esos pensamientos que poseen la mente del otro.

En la línea 5, “And standing, muffled round with woe,” captura lo que se siente cuando no hemos visto a un amigo por mucho tiempo, o nos volvemos a encontrar después de un viaje, como en el canto, y tenemos mucho que contarnos sobre lo que ha sido de nuestra vida en el tiempo que no nos hemos visto.

Pero uno de los aspectos que más apela a mí de este canto es lo que captura la última estrofa. A un buen amigo uno lo conoce muy bien. Cuando uno conoce muy bien a ese amigo, mientras más uno lo aprecia, menos quiere que algo de él cambie. Uno lo conoce muy bien, y ha elegido mantener esa amistad porque es precisamente el tipo de ser humano con quien quiere ser amigo; uno no quiere algo diferente. Eso es lo que uno esperaría encontrar cuando uno se reúne después de un largo tiempo con esa persona. Y ese sentimiento al encontrarlo igual es justamente lo que expresan las últimas dos líneas. La calmada satisfacción de confirmar lo que se espera: encontrar en esa persona el carácter inmutado por el que una vez elegimos ser su amigo.

He hablado un poco de lo que el canto significa para mí. Eso es lo que la poesía hace para mí, es una pieza que captura en palabras aspectos complejos y profundos de mi realidad interna, de lo que yo he experimentado como amistad. La poesía hace concreto lo que yo de otra forma me costaría mucho o casi imposible de sacar dentro de mí. Una imagen de lo que yo considero un amigo.

Y diría que busco amigos de ese tipo con la misma urgencia con la que busco obras de arte: para llenar de significado a mi vida. Es algo difícil porque para mí esa búsqueda es la búsqueda concreta y urgente de seres en la realidad dignos de mi adoración, dignos de depositar mi confianza y admiración porque me recuerdan de lo bueno en la vida, y me acompañan en mi camino a alcanzarlo.

Esa es exactamente la razón por la que este poema me gusta tanto: me ayuda a tener una visión más clara de mí y de la vida respecto a la amistad para que fuera en el mundo, yo sepa dónde buscar.

*Imagen: Fishermen Returning Near Naples por Ivan Aivazovsky. Por referencia de Lisa VanDamme en su charla: “Falling in Love with Poetry” (Part 1)

La humanidad heroica en Mass Effect

*Éste artículo no contiene spoilers de la trama del juego.

Mass Effect es una serie de videojuegos de acción ambientada en un futuro en el que el ser humano ha alcanzado el viaje interestelar encontrando que él no es el único ser con consciencia en el universo. El estado de la humanidad en el juego es presentado como el desarrollo que se da a partir de avances que representan logros humanos resultado de cualidades distintivamente humanas. El juego presenta un universo en el que la humanidad prospera movida por logros heroicos de sus miembros.

A continuación daré una breve indicación de cómo el juego presenta esa visión de la humanidad.

El argumento básico del juego es que él debe tomar el rol del protagonista de la historia. El protagonista, el agente especial Shepard es un humano que se gana el título de ‘espectro’. Un título reservado para los pocos soldados más especializados y capaces de la galaxia. Shepard (el personaje del jugador) puede tener distintos orígenes. El jugador decide cuál darle. Cuando lo jugué, el origen de mi personaje nació en 2154 en la tierra el planeta que 85 años antes había dejado de ser el único hogar de los humanos. Los humanos habían establecido su primera colonia en la luna, justo 100 años después de que Neil Armstrong fuera el primer hombre en pisar su superficie por primera vez.

El avance tecnológico y científico de la humanidad desde entonces la llevaría a un punto que causaría que el curso de su historia tomase una vía hasta entonces solo imaginada por los humanos. En la historia oficial del videojuego ese evento fue el descubrimiento de las ruinas de un puesto de avanzada alienígena antiguo que incluyó las pistas de información que llevó al hallazgo de una pieza masiva de tecnología que permitía viajar años luz en instantes. Aunque el salto a las estrellas es impulsado por el hallazgo de esas ruinas alienígenas, el desarrollo histórico que el juego plantea de la humanidad. Cada suceso trata de individuos usando su mente para resolver problemas y emprendiendo proyectos grandes para realizar su visión de una humanidad que conquiste las estrellas

Los seres humanos se encuentran con una galaxia llena de planetas llenos de recursos y fenómenos por descubrir y explorar. Pero que también eran habitados por seres de otras especies que habían utilizado estos mismos recursos para edificar ciudades enteras para acoger sus civilizaciones. El curso de acción que tomaran los seres humanos, entonces, ahora tenía que tomar en cuenta la existencia de un gobierno galáctico constituido milenios antes que se encargaba de ofrecer, en primer lugar, mediación pacífica entre las especies de la galaxia.

Cónsules de este gobierno fueron quienes evitaron que hubiera una guerra de escala total entre los Turianos y los humanos, cuando estos primeros fueron la primera especie con la que los humanos tuvieron su primer contacto alienígena. La inevitable incorporación de la sociedad humana a la sociedad galáctica fue una en la que la humanidad consiguió rápidamente ser tomada en cuenta una embajada en la ciudad oficial galáctica, y un representante en el consejo galáctico. Estos logros políticos solo fueron posibles gracias a la demostración de los humanos del poder que tenían para descubrir, producir, liderar y luchar para florecer en una galaxia dura azotada por guerras y otras amenazas constantes a la paz en la vía láctea.

Una de esas demostraciones fue el comandante Shepard, que por medio de las acciones y decisiones que toma en las misiones (que el jugador sigue a través del juego) prueba ser la concretización de la valentía, ingenio, benevolencia y liderazgo del que los seres humanos pueden ser capaces.

La historia del juego no es sólo una serie de sucesos en los que se muestran avances y hazañas sin ninguna explicación o desarrollo aparente. El énfasis no es en el estado concreto de la humanidad en determinado momento. El juego se enfoca en mostrar el tipo de acciones y el tipo de cualidades humanas que trascienden épocas y condiciones concretas.

Así Mass Effect es una celebración de la humanidad, y su naturaleza que en su estado no corrompido es el ‘capax omnium’ del que Aristóteles hablaba, ese ‘ser que es capaz de todo’. Que es capaz de dominar la tecnología para llevar a cabo grandes proyectos, capaz de desarrollar y crecer en un ambiente hostil y manteniendo su autoestima, capaz de defenderse ante amenazas galácticas; capaz de florecer.

*Imágen tomada de: https://www.origin.com/mex/en-us/store/mass-effect/mass-effect-3

Tomarse en serio soñar: haciendo el futuro más grande que el pasado

Es común ver niños y adolescentes con sueños sobre el tipo de cosas que quieren lograr cuando sean grandes. Igual de común es que los adultos no se tomen los sueños de esos niños en serio; y se piensa que los niños y adolescentes mismos no están en edad como para tomarse las cosas en serio.

De la misma forma, hay jóvenes que pasada su adolescencia siguen teniendo sueños que tienen la intención de perseguir; escasamente es así con adultos. Aunque como podemos observar, eso es menos común, y quienes lo hacen encuentran difícil mantener esa visión defenderla frente a los demás, y dar los primeros pasos hacia sus sueños.

Desde mi perspectiva tener sueños, el acto de soñar, cumple un rol importante en nuestra juventud, y más aún, a lo largo de toda nuestra vida. Por lo tanto pienso que el soñar es algo que debe tomarse en serio por nosotros, y que existe una explicación y una salida a por qué hoy en día eso no se toma enserio. Aquí voy argumentar por qué pienso que el ‘soñar’ cumple una función tan importante en la vida humana que escasamente o nunca se considera.

El sentido en el que uso ‘sueño’ aquí es el sentido en que un sueño se entiende como nuestra imaginación sobre un futuro al cuál nosotros aspiremos. Ese sentido lo usamos como una analogía con el sentido de los sueños que tenemos mientras dormimos. Desde pequeños nos imaginamos cosas sobre nuestro futuro de acuerdo con las cosas reales que conocemos y nuestras evaluaciones sobre esas cosas. Entonces el acto de soñar, en este sentido, lo podríamos describir como el acto de imaginar un futuro deseable. Para mí eso es algo que se debe tomar en serio. Vayamos a explorarlo más.

Durante el último año me he enfrentado constantemente a decisiones sobre mi carrera, qué temas estudiar para prepararme y en qué actividades involucrarme para aprender y acumular experiencias. Son decisiones y acciones que todos a diario hacemos. Pero ¿hacia dónde vamos? No muchos se hacen esa pregunta, pero para quienes nos la hacemos, la pregunta incluye imaginarnos posibles escenarios futuros a los que aspirar.

Una forma de enfocar estas reflexiones, ese soñar, y que a mí me ha ayudado es pensar en términos de imaginar un futuro más grande que el pasado. Esa formulación la escuché de Dan Sullivan en su libro The Laws of Lifetime Growth. La primera ley sobre que Dan Sullivan escribe en su libro es “Siempre haz tu futuro más grande que tu pasado”. Y explica que hacer un futuro más grande que nuestro pasado empieza por aceptar la responsabilidad de crear nuestro propio futuro. El estancamiento, dice él, viene de que nos quedemos sin futuro; sin un futuro al cuál dirigirnos. Para él, diseñar nuestro futuro con los objetivos y las condiciones generales que queremos alcanzar, basado en nuestros logros y condiciones pasadas, multiplicándolas es hacer nuestro futuro más grande que nuestro pasado.

Necesitamos proyectar la vida que queremos alcanzar en el futuro.

De hecho más frecuentemente que no vienen a nuestra mente fantasías e imaginaciones sobre el tipo de cosas que tal vez desearíamos para nosotros. Cuando somos jóvenes somos soñadores.

El problema es que no sabemos qué hacer con nuestros sueños.

Y eso es porque somos malos introspectores.

La introspección es la habilidad de examinar el contenido de nuestra consciencia para formar nuestro conocimiento sobre ella.

Justo como necesitamos examinar, conocer y descubrir el mundo que nos rodea para sobrevivir, necesitamos examinar, conocer y descubrir el mundo interior nuestro para sobrevivir.

Pero hoy en día nadie nos enseña eso. Al menos nadie nos lo enseña apropiadamente y en el momento apropiado. Pero esa es la habilidad fundamental por la que los seres humanos podemos darle propósito a nuestras acciones y proyectar el futuro que queremos.

El tema de la introspección es un tema muy amplio y de gran importancia que requiere dedicación y profundidad, así que aquí voy a indicar sólo una forma de introspección aplicada a nuestros sueños que he aprendido y que me ha resultado en grandes beneficios. En futuras entradas indicaré más lugares, expertos y recursos para educarnos más en esa disciplina.

Yo he podido descubrir muchas cosas sobre mí mismo y que me han ayudado a tener más clara mi visión sobre lo que quiero para mi futuro, un futuro que sea más grande que mi pasado; basado en los valores que he hecho míos en ese pasado.

A través de mi vida he pasado por fases en las que he perseguido intereses específicos y que me han ocupado y llenado de alegría. Por un tiempo me uní a un grupo de amigos que bailaban break-dance en las tardes; lo disfruté y me divertí mucho. En eso desarrollé un gusto por los ‘break-beats’, y me interesé por hacer mis propias mezclas de la música. Empecé a aprender en Internet sobre mezclar y producir música. Investigando sobre software para producir música y usándolo me gustó la computación. Después encontré las ideas de la libertad y las novelas de Ayn Rand, y leer e investigar sobre filosofía y capitalismo se convirtió en mi mayor interés. Así fui ocupándome y desarrollando intereses y un apego emocional a esos valores que hacía míos. Cuando pienso en qué me quiero dedicar en la carrera de mi vida, obviamente esos valores son determinantes en el tipo de cosas que imaginaría proyectando mi futuro.

Nuestra mente subconsciente como una de sus operaciones principales hace conexiones entre los contenidos de nuestra mente. En mi caso a menudo durante el día se me ocurren cosas sobre objetivos y condiciones positivas en las que quiero verme en un futuro. Con las tareas de mi lista de taras para el día que completo siento una emoción de alegría y satisfacción (o insatisfacción y duda, como sea el caso) y trato de pensar qué es exactamente a lo que mis emociones están respondiendo. Es como lo experimento habiendo entrenando mi mente a ser más consciente de lo que está pasando en mi mente. Soñar despierto es una de las formas en que eso me pasa en momentos de reflexión o cuando pienso sobre cosas que me inspiran. En mi caso cada vez más esos sueños empiezan a tener más sentido y utilidad porque he ordenado mi mente con la idea general de lo que quiero hacer de mi futuro. Tú también lo puedes hacer con la suficiente dedicación a examinar tu interior.

Tomar nuestros sueños en serio, en mi perspectiva, es aplicar la introspección al descubrir los valores el tipo de vida que se haya detrás de lo que nos comunica nuestro subconsciente en nuestros sueños; en esas imaginaciones que surgen de repente a lo largo del día o quizá cuando estamos durmiendo. Y usar eso para proyectar el futuro que queremos para nosotros y que se basa en los valores más profundos nuestros. Eso en vez de omitirlos y olvidarlos o sólo pensar en ellos superficialmente sin preguntarnos si ello podría servirnos para descubrir cosas sobre nosotros, y seguir con nuestras vidas avanzando hacia un futuro indiferentemente de nuestros valores.

Un ejercicio básico que propongo es repasar al final del día las cosas que hicimos por las que nos sentimos bien y anotarlas. Y todas esas fantasías que surgen en nuestra imaginación, esos momentos de ‘daydreaming’ empiezan a mostrar que tienen por lo menos algo que indicarnos sobre nosotros. Ese ejercicio de hacer un diario, o escribir nuestras ideas es un ejercicio que no se puede enfatizar y repetir por demás. Porque al escribir esas ideas y reflexiones hacemos cobren una existencia material y que podemos examinar y pensar objetivamente sobre ellas. Con el tiempo empezamos a observar patrones entre las cosas que anotamos y vamos descubriendo la profundidad de nuestro interior y los deseos más profundos de nuestro alma empiezan a iluminarse. Para tomar esos valores y proyectar un futuro que lleve nuestro yo a grandes alturas de logro, creación y aprendizajes.

Soñar es un paso del camino. Antes debemos saber por qué necesitamos encontrar el propósito que le da dirección a nuestra vida, y después debemos pensar sobre el curso de acción que vamos a seguir para traer esa visión a la realidad. Sobre esos temas voy a estar explorando en entradas futuras, indicando más fuentes, recursos y expertos para aprender más.

Pero ese es un paso muy importante y que debemos tomarnos en serio, no sentirnos mal ni sentirnos frustrados porque parecen ideas fantásticas que sólo nos distraen de la realidad. No es así. Debemos desarrollar la habilidad de la introspección para entender su función su función y usar lo que descubrimos para nuestra ventaja.

Tomar nuestros sueños en serio es aplicar la introspección al examinar los valores que hemos hecho nuestros y con base en eso hacer nuestro futuro más grande que nuestro pasado.